sábado, 31 de diciembre de 2016

Bienvenido 2O17

Arrancamos motores de nuevo. 365 días que a saber dónde nos llevarán. 12 meses de pisar el acelerador al máximo, de vivir, de viajar. Hace tiempo que perdí mi mapa de carreteras y, aunque sigo sin saber dónde estará, en ningún momento he querido dejar de pisar el asfalto.
Reconozco que me he vuelto adicta a las altas dosis de adrenalina que me vende cada curva con sus avisos de "niña, un día de estos te vas a estrellar".
Pero yo sigo prefiriendo fingir ser daltónica en cada semáforo en rojo y jugar a ser funambulista si tropiezo con un nuevo bache.
A lo largo de estos años, he conocido a muchos de los que podrían ser mis compañeros de viaje, pero, sin duda, la música es y será siempre mi fiel copiloto de vida.
Repostamos, volumen al máximo y volvemos a arrancar.
He crecido en una ciudad, que se me ha quedado pequeña y por eso, convierto en hogar una parte de cada sitio al que voy. Inmortalizo todo escenario digno de recuerdo y lo guardo en mi memoria para escapar allí cuando las cosas se vuelven borrosas.
Nunca me ha importado lo vacía o atestada que estuviese la carretera, porque sé que siempre seré capaz de encontrar la luz que me guíe hasta el final del trayecto.
Sé, que es poco tiempo el que llevo al volante. Que a veces no veo muy claro por dónde tengo que tirar y que incluso más de una vez me he equivocado de camino. Perdonadme, pero es que nunca me ha gustado que me dirijan.
Hoy tomamos dirección a un nuevo año y quiero que sepáis que estáis invitados a seguir dándole rumbo a esta vida. Abrochaos bien los cinturones y llenaos los pulmones de aire, que esto, no ha hecho más que empezar.