Ahora dime que no me quieres. Atrévete a pronunciar un "adiós" con la misma boca que una vez besó estos labios. Labios que se han vuelto incapaces de volver a pronunciar tu nombre. Labios que tiemblan cuando otros les invitan a jugar a las guerras de besos. ¿Sabes lo difícil que resulta volver a confiar en alguien que te regala cielo y estrellas, después de haberme creído musa de un poeta de humo? Se sincero, tú nunca me viste como algo serio. Lo que buscabas era un lío de alguna que otra noche, y fui yo la que acabé, todas las noches, hecha un verdadero lío. Dime, ¿era divertido ver como me ilusionaba día a día, minuto a minuto, con tus palabras vacías de sinceridad? ¿Te gustó que en tu nuevo espectáculo fuese yo la marioneta? Imbécil es lo que eras si creías que, manejándome con hilos tejidos con mentiras, me ibas a tener siempre a tu lado. Sólo espero que, algún día, seas tú, titiritero, el que te enredes en tu propia trampa y así, dejes de ver la actuación desde bambalinas.
Si eres de los que ve el amor como un arte, adelante, actúa, pero al menos haz que la historia cobre sentido, haz que el público aplauda al terminar la función.
Si eres de los que ve el amor como un arte, adelante, actúa, pero al menos haz que la historia cobre sentido, haz que el público aplauda al terminar la función.









