Dime Karma, ¿qué cojones he hecho tan mal para que me las pagues así? De verdad que no lo entiendo. El trato era que si yo sonreía a la vida, ella me enseñaría sus dientes, pero... yo ya he cumplido. ¿Cuándo le toca a ella? Joder, que no puedo seguir fingiendo que soy fuerte. Que esto no es para mí. Me siento fatal, no aguanto más. ¡Necesito ayuda, coño! Nadie lo entiende, nadie ve que realmente no soy feliz. ¿Por qué me toca a mí llorar por las noches? Que no joder, que esto no estaba en mis planes. Que en mi almohada ya a penas caben más lágrimas. No soporto sentirme constantemente vacía, rota, sin ganas de seguir. ¿A dónde voy a parar? Sino me aguanto ni yo misma, dime, ¿quién lo va a hacer?
Querido Karma, esta vez, te has lucido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario