Nada es lo quiero contaros cuando escribo, o cuando hablo. Lo que callo, y lo que otorgo. Lo que veo, y lo que oigo. Nada es lo que me duele cuando me pongo a llorar en mitad de la noche. Las lágrimas, los llantos e incluso las sonrisas. Nada es lo que haría yo por verte, o tenerte a mi lado. Nada es lo que me gusta de tí, y lo que me gustaría hacer contigo. Nada es lo que he vivido, y lo que me queda por vivir. El camino, las cicatrices y esa puta jodida piedra. Nada es lo que me apetece hacer. Nada es lo que opino de las injusticias y las mentiras. Lo que me gustaría decir, y no puedo. Nada es lo que me provoca escuchar decir un "te quiero". Nada es lo que contesto cuando me dicen que qué me pasa. Nada es lo que digo cuando me preguntan que qué les debo. Nada es siempre lo que pienso, imagino o siento. Y, hablando de sentimientos, nada es lo que siento yo por tí.
Al final parece que nada, va a acabar siendo todo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario