domingo, 21 de junio de 2015

Out of time.

Me he dado cuenta de que las noches, si no tienes con quien compartirlas, son solo otro momento del día. Que existen conversaciones tan vacías que no llevan a ninguna parte, y que se convierten en otro motivo para echar de menos las que una vez significaron tanto. He visto a los sueños bonitos disfrazarse de pesadillas que en muchas ocasiones, tienen nombre y apellidos. Conozco sábanas que no son más que otro refugio en ruinas que acaba desplomándose con tantos gritos enmudecidos, y tantas palabras calladas. También existen guiones de planes y fiestas que nunca se llevarán a cabo. Canciones que hacen abrir lagrimales, y películas sin espectadores. Intentos de besos, corazones a medio latir, y silencios que dejaron de ser cómodos hace ya algún tiempo. He caído en la cuenta de que hace casi 3OO días, y trescientas noches, que nada ha vuelto a ser lo mismo. Y sí, quizás te esté echando de menos. Y sí, ese 'quizás' expresa de todo, menos posibilidad.


Pero, como siempre, he vuelto a darme cuenta tarde. He vuelto a levantarme la falda para bailar, cuando la música ya había dejado de sonar. Y tú no estás, y yo no soy. Y ya no sé cómo decirlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario