viernes, 1 de enero de 2016

Capítulo primero

Página 1 de 366…
…tu vida es tuya,
que no te engañen.

No, esto no es otra estúpida lista de propósitos de año nuevo. Nunca me ha gustado prometer en vano, y no encuentro motivos para comenzar a hacerlo ahora. Tampoco vengo a deciros que este será mi año, ni el vuestro, porque reniego del hecho de crear falsas ilusiones. Lo que hoy quería gritaros es eso que muchos se empeñan en olvidar, o en hacer que no lo habían entendido bien. Algo tan simple (y a la vez complicado) como que, lo que siempre será tuyo, es tu vida.
Y no he escrito esto pensando en el día de año nuevo. Lo he escrito recordando las veces en las que mi piel ha sido el único paño de lágrimas que estaba a mi alcance. Las veces en las que mi propia mano me agarraba el pelo tras cada arcada. El momento en que aprendí que la sangre se quita mejor con agua fría, y en el que descubrí que ni el calor del verano podría librarme de ciertos escalofríos. No, verán, no comiencen a tacharme de pesimista. Que este escrito también contiene cada una de mis sonrisas de victoria. Todos los empujones que me di cuando había perdido el camino de vuelta a casa, y todas las palmaditas en la espalda, que no tengo claro si fueron premio, pero sí consolación.
Hoy os hablan mis miedos y os abrazan mis sueños. Yo solo me limito a traeros aquí otro cachito de vida. Perdonad, de mi vida. Que no será vuestra, porque esa, esa solo puede perteneceros a vosotros y a nadie más.


Feliz 2016, ¡y aún más felices nosotros!

No hay comentarios:

Publicar un comentario