Perdona, pero tienes que saberlo. Si en algún momento juego a quererte, no te asustes, por favor, no salgas corriendo. Será solo otra forma (mía) de sentir el vértigo, de caminar sobre una cuerda floja, al compás de tus latidos. Seguramente, solo quiera abrir los ojos, a las vistas que regala cada uno de los precipicios a los que me he asomado con la curiosidad, y el miedo, de cuando era una niña. Seré un gato apostando mi séptima vida. Será mi piel, pidiéndote una (sobre)dosis de caricias, o mis labios, aclarándote en susurros, lo que mi boca no sepa decirte a gritos. Serán mis manos, y mis dedos, buscando un lienzo en el que lo que menos importe, sea lo que pinto. Será una película sin guión ni director, el cuento que no consigue dejarme dormida, el poema que recito una y otra vez, cuando quiero sanar heridas. Será guerra, y cicatriz de batalla, que todavía no se ha dado por perdida. Serán mis huesos doloridos, la sequía de mis venas y mis piernas temblando por querer acelerar el paso, aunque aún no te hayas ido. Será capricho, y deseo. Querré que seas único, y que yo sea (la) única.
Perdona, pero esto tenías que saberlo, será
Apetito.
Magia.
Obsesión.
Rebeldía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario