Quizás, poesía es lo que escondes cuando cierras los ojos, eso que no te atreves a pronunciar, ni a escribir en un folio, por temor a que otros lo descubran. Tal vez, es eso que bailas cuando escuchas tu canción favorita, o los garabatos que dibujas en el margen de los cuadernos durante una clase aburrida. Puede que la poesía sea escucharte pronunciar su nombre, o decirle a alguien un "te quiero", cuando realmente lo sientes. Poesía es la fiesta de un viernes noche, la resaca de un sábado por la mañana y la tranquilidad de un domingo por la tarde. El calor del verano, el frío del invierno, y los colores de la primavera y el otoño. Poesía es recibir un mensaje tuyo en la madrugada, verte pasear por mi casa, o comerte a besos. Poesía es cada una de las lágrimas que derramas cuando ya no puedes más, cuando quieres que todo se acabe de una vez. Son, todas y cada una de las sonrisas que se te dibujan entre las comisuras de tus labios. Son, esos abrazos de las personas que tanto quieres, y que a veces no puedes tener contigo. Creo que poesía, es cada noche que pasas en vela, cada insomnio lleno de sus recuerdos, y cada reflejo de la Luna en tu ventana.
En resumen, poesía es todo lo bueno, y lo malo; lo que te hunde, y lo que te mantiene a flote. La poesía es eso que nunca te dejará tirado, porque te acompañará allá donde vayas, aunque tú no lo sepas.
¿Poesía? No sé qué es eso, pero qué bonito suena.

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